sábado, 11 de marzo de 2017

CRÍTICA SERIES | WESTWORLD (Temporada 1)

WESTWORLD, de Jonathan Nolan y Lisa Joy (creadores)
EE.UU, 2016. 1 temporada de 10 episodios. Emitida por el canal HBO Género: Ciencia ficción, Suspenso, Drama Duración: 57 - 68 min. por episodio Tráiler: Link Opening Titles: Link Reparto: Evan Rachel Wood, Anthony Hopkins, Thandie Newton, Ed Harris, Jeffrey Wright, James Marsden,  Sidse Babett Knudsen, Ben Barnes, Jimmi Simpson, Simon Quarterman, Shannon Woodward, Tessa Thompson, Clifton Collins Jr., Rodrigo Santoro, Luke Hemsworth, Ingrid Bolsø Berdal, Louis Herthum, Miranda Otto, Lili Simmons.
¿De qué va? Westworld es un intrigante parque de atracciones futurista controlado por alta tecnología y dirigido por el Dr. Robert Ford (Anthony Hopkins). Las instalaciones cuentan con androides que son capaces de emular a la perfección el comportamiento humano según el perfil asignado.


La existencia de los robots y la inteligencia artificial tanto en el cine como en la televisión con el paso de los años ha evolucionado y se ha vuelto tan complicada como la tecnología lo permite, así nos encontramos con una pequeña lista de películas y alguna que otra serie sobre el tema que incluye títulos como la cinta muda Metrópolis de Fritz Lang, el western setentero Almas de metal (cinta en la que está basada Westworld), la compleja y  legendaria Blade Runner (tal vez uno de los argumentos más cercanos a la serie que hoy nos ocupa, al menos en cuanto a sus complejos personajes se trata), el entretenido blockbuster Terminator, la condescendiente El hombre bicentenario, la interesante cinta española Eva, o la más reciente y perturbadora Ex Machina, también podríamos incluir la fallida serie Terminator: Las crónicas de Sarah Connor, pero ya sea en la pequeña o gran pantalla todas estas obras son una recopilación de los tiempos que vivimos y de los avances tecnológicos hasta cierto punto reales y posibles de cada época. La serie de televisión Westworld reúne mucho de las obras mencionadas, pero obviamente se adapta a nuestros tiempos y reescribe su código fuente para ofrecer al espectador un entretenimiento muy original y lleno de giros que pueden marear a más de uno, o por el contrario, lo pueden embelesar.


Su argumento nos acerca a un mundo futurista, un parque de atracciones de alta tecnología llamado Westworld sitio habitado por robots o más bien dicho androides con una perfecta apariencia humana, a dicho parque de atracciones ambientado en el viejo oeste llegan los humanos-huéspedes algunos más interesantes que otros y con alguna que otra duda existencial que resolver, pero sobre todo llegan en busca de aventuras extremas y hacer todo lo que quieren sin ningún límite ni preocupación de peligro, pues los anfitriones-androides están programados para no causar ningún daño a los humanos, y por el contrario los humanos pueden hacer de los androides sus ‘juguetes’ personales: ya sea usándolos como objetos sexuales, o para disfrutar torturando y asesinándolos. Así, Westworld se convierte en el lugar donde cualquier persona con el suficiente dinero puede entrar y satisfacer o hacer realidad sus más retorcidos y oscuros deseos y sin sufrir ninguna aparente consecuencia.


Según propone la serie los robots son máquinas programadas para sentirse realmente como los humanos, máquinas dirigidas bajo códigos de programación establecidos y que no pueden escapar de su bucle ni  del personaje y la historia que se les ha otorgado. Sin embargo tras el paso de algún tiempo varios de estos androides descubren la capacidad de evolucionar y convertirse en seres capaces de tomar sus propias decisiones.  Esto debido a un bug en su sistema que hace que los grandes traumas y pérdidas a partir de la historia que les ha sido asignada, despierte cierta ‘humanidad’ en ellos, razón por la cual a pesar de ser reseteados cada día para no retener recuerdo alguno, vestigios de sus vivencias diarias (especialmente las traumáticas) empiezan a reaparecer en sus memorias, haciendo que se planteen preguntas y que salgan de su bucle en busca de la verdad sobre lo que realmente son. Todo esto da paso a una rebelión de máquinas, que se gesta a fuego lento a lo largo de esta primera temporada.


En la película homónima del año 1973 escrita y dirigida por el novelista estadounidense Michael Crichton, poco o nada se profundizaba en la perspectiva de los robots, tampoco se jugaba con idea de que los androides o la inteligencia artificial podrían evolucionar hasta tener o emular a la perfección las emociones humanas.  Pero en Westworld ese es el tema central, androides que son construidos con un fin pero evolucionan hasta convertirse en lo inesperado. Un tema que a nivel de inteligencia artificial y en su versión más romántica ya lo podíamos ver en la película Her, y en su versión más retorcida y cercana en comparación en Ex Machina. En Westworld la complejidad  del tema va más allá de un simple fallo, y nos presenta una historia con muchos matices que trata sobre dilemas morales, cuestiones éticas, y sobre qué es lo que nos vuelve realmente humanos. En este aspecto hay un interesante contraste entre las perspectivas de 'creadores' y 'creación' que no se presentaba en la película original.

Jonathan Nolan en esta ciencia ficción que produce junto a J.J Abrams y Lisa Joy (de la que también es co-escritor de la mayor parte de los episodios), juega con las líneas temporales para crear laberintos llenos de mentiras y verdades donde el principal deleite es precisamente ese, tratar de adivinar o entender de qué va todo, hacer encajar cada pieza en su sitio, tratar de ir un paso adelante y, aunque a veces lo conseguimos la mayor parte del tiempo la serie sabe mantener en vilo al espectador. La historia aunque en un principio tal vez resulte demasiado reiterativa y le cuesta tres o cuatro episodios encontrar su ritmo, hay que admitir que es realmente brillante y está llena de perspicaces diálogos filosóficos que guardan las claves para ir develando detalles de la interesante trama. Una entretenida historia que a pesar de su complejidad y de su género, es un inquietante drama con mucha alma, y con un reparto que en general ofrece destacables interpretaciones (Evan Rachel Wood y Thandie Newton están especialmente estupendas en sus personajes de Dolores y Maeve, al igual que Anthony Hopkins como el 'cerebro detrás de todo' y Ed Harris con su enigmático personaje). El apartado técnico muy destacable al igual que el acompañamiento musical y los diversos escenarios que se presentan con una destacable fotografía y efectos. Considerada como una de los 10 mejores series del año para el American Film Institute, Westworld obtuvo buenos datos de audiencia y tiene el mejor debut de una serie de HBO desde True Detective, además consiguió varias nominaciones a los Satellite Awards, SAG, Globos de Oro entre otros premios, debido a su éxito fue renovada para una segunda temporada que tiene previsto su estreno el próximo 2018, una nueva tanda de 10 episodios que los adeptos a esta ciencia ficción futurista desde ya esperamos con muchas ansias. Sin duda estamos ante una serie muy recomendable sobre todo para los habituales de la ciencia ficción.

Frase Favorita
"Mentiras que contaban una verdad más profunda."