miércoles, 22 de febrero de 2012

Crítica de LA INVENCIÓN DE HUGO, de Martin Scorsese

ENGRANAJES
Martin Scorsese ya no tiene que demostrar nada. Pero ahí sigue, siendo un referente, y para colmo uno de los abanderados del nuevo cine tridimensional con La invención de Hugo. Aunque atrás tengamos los antecedentes de Avatar y Las aventuras de Tintín: El secreto del unicornio, La invención de Hugo es quizás el primer ejemplo de cine de autor que acoge la profundidad visual de este nuevo sistema de rodaje y exhibición. Scorsese se entretiene y nos maravilla creando espacios mágicos, utilizando el 3D para garantizar la aventura de este cuento de hadas, de trenes y de cineastas. La invención de Hugo puede entenderse como una película menor de Scorsese, pero lo más justo, como ya ocurría con el Oliver Twist de Roman Polanski (también con Ben Kingsley), sería decir que es una película diferente del director de Toro salvaje. Por eso La invención de Hugo es un homenaje al cine y sobre todo, ante todo, una exploración del medio cinematográfico, el sano ejercicio de un maestro que continúa jugando con los canales y las posibilidades de ese séptimo arte que remite a tiempos de los hermanos Lumière y George Méliès. Ninguna película aúna mejor los conceptos de tradición y modernidad como La invención de Hugo, y la cinta desfila ante nuestros ojos como un espectáculo precioso, con una factura visual impecable, como ese relato familiar navideño casi definitivo que no fue Polar Express. Ahora bien: hay cosas que no son propias de un autor como Scorsese, y precisamente a lo largo de todo el film se presenta la metáfora de lo peor de La invención de Hugo. La película empieza con un travelling esplendoroso y un cuarto de hora de cine mudo que me hace pensar en la posibilidad de una película más pequeña, tal vez un mediometraje. La cuestión es que el relojero Scorsese falla en los engranajes narrativos de la historia. El paisaje es de ensueño, pero la historia que acoge no vibra, no emociona, no sucede a la misma velocidad que un vagón sobre sus vías, ni tan siquiera funciona con la precisión y la efectibidad de un reloj antiguo. El envoltorio técnico es muy grande, aunque no debería pasar desapercibido que su entramado, el sistema que conecta las tripas de hierro del robot, cuenta con pocas piezas. La invención de Hugo es un placer para la vista, una suerte de Carlos Ruiz Zafón en un París luminoso. La desgracia es que me paso dos horas de película intentando que la llama no se apague, tratando de no perder la ilusión, luchando para que la historia conecte con un cine no solo impoluto en lo técnico sino complejo en lo emocional. Me gusta estar en la estación de La invención de Hugo, pero a pesar del 3D no siento como propios los ruidos de las gentes, los pitidos de los trenes, el olor de los cruasanes o el eco de los pasos del jefe de estación que interpreta Sacha Baron Cohen. Me coloco y sueño, pero no llego al éxtasis. Hablar de los mundos que recrean los libros y las primeras tiras de celuloide no significa sentir en primera persona la magia del arte. Señores: La invención de Hugo deja bastante frío, como ese regalo fantástico de Navidad que no habías escrito en la carta a los Reyes, o el obsequio inesperado que sustituye al que realmente habías pedido. La invención de Hugo es una obra mayor y aún así me ha dejado con ganas de más. El problema está en el mecanismo, en los engranajes, en la sinergia de una historia que tal vez pedía menos voluptuosidad y más riesgo.


Nota: 6'5

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7 comentarios:

daniel dijo...

Yo creo que el problema con esta pelicula es que mucha gente se esperaba quizá una obra monumental, pero no fue tanto así, los que íbamos solo a ver una película más en la filmografia de Scorsese (inlcuso antes de los premios) salimos realmente extasiados con este impoluto homenaje. Me emocionó en muchas maneras, hice personal la historia y me sumergí en su aventura. De las criticas que leo sobre que el film no gustó tanto es de las que mas me gusta.

Un saludo Xavi.

Anónimo dijo...

no creo q tenga la posibilidad de verla en cine y 3D asi q una pregunta: a pesar q no te haya gustado, es una pelicula q puede disfrutarse sin el 3D, disfrutando la historia, el guion, los personajes, etc. o sacandole el efecto de los antiojitos te queda algo tan plano y basio como Avatar?

Xavier Vidal dijo...

A anónimo: Creo que se disfruta sin necesidad del 3D. Pero se nota que algunos planos han sido pensados para el 3D (como la escena inicial). Pero si la ves en su versión normal no pasará nada.

Y chicos... un 6'5 no es un suspenso! Me gustó la peli, pero no me encantó!

Saludos y gracias por comentar!

PULGACROFT dijo...

Completamente de acuerdo con tu crítica Xavier. Me esperaba mucho más de esta película que no ha llegado a conmoverme en absoluto. Tecnicamente impecable, eso sí.
;)

Rafa Jimenez dijo...

Coincido contigo, una pelicula que impresiona por su calidad tecnica pero que carece de garra para llegar a empatizar con Hugo y su historia. Para mi 7 siendo bueno y valorando mucho su virtuosismo visual.
Un saludo.

adela yannini dijo...

Siempre buscando cosas novedosas, mi grupo de animaciones infantiles nos topamos con cosas muy interesantes como estas. A mi si me gustó.
Saludos

pablo vila Garces dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.