sábado, 28 de mayo de 2011

Crítica de PIRATAS DEL CARIBE 4: EN MAREAS MISTERIOSAS

REENCONTRARSE CON EL SEÑOR SPARROW

A nivel personal esta cuarta parte supone un doble reencuentro. El primero, con el mundo blockbuster, que había estado muy lejos de la órbita de este blog. El segundo, con la saga de los Piratas del Caribe, de la que sólo vi la primera parte. Con estas señas, ya pueden imaginarse que la siguiente reseña será de todo menos normal. Y en esta ocasión, el problema está en mi no fidelidad a la historia. Viendo lo primero y lo último de los corsarios más taquilleros, hay la sensación de que algo ha sucedido por el camino, de que se han añadido a la premisa más personajes y de que se han establecido relaciones más o menos interesantes, más o menos presentes en una cuarta parte que se entiende sin necesidad de demasiados referentes. Será cuestión del tiempo y de que cuando vi la original del 2002 aún me divertían los derroches hollywodienses a base de espadazos y cañonazos, pero ahora Piratas del Caribe me parece muy banal, muy infantil, muy naïf, excesivamente familiar. No recordaba a Sparrow-Depp tan exagerado, tan amanerado, tan 'tan', aunque sus excesos son lo más animado del film. Están a tiempo de refrescar su pantalla del ordenador y dejar de leer: servidor vió Spiderman 3 casi por autobligación, cuando la película sólo se proyectaba en la sesión de las 16; se perdió la primera parte de Harry Potter 7, por pereza y por eso de 'ya la veré, como estará meses en el cine...'; y pasó olímpicamente de recientes Thor, A todo gas 5 y similares. Que empiece el abordaje.


COREOGRAFÍA, QUE NO ACCIÓN

Varias cosas sorprenden de Piratas del Caribe 4. La primera, y repito mi condición de no iniciado en cuestiones piratiles, la evolución del género de acción tras la entrada del 3D. Ahora sólo hay coreografía, la intuición de que los actores son más atletas que intérpretes, y de que la espectacularidad de los momentos más descacharrantes es más impostada, más falsa que nunca. En Piratas del Caribe 4 hay recursos técnicos, planificación, sincronización y batallas mil, pero todo resulta demasiado evidente, resabido. Pasan cosas, sí, pero no hay acción ni épica. Así que por muchos trucos que haga Depp, por muchas vicisitudes que pase, en seguida se notan las prótesis que esconde el maquillaje, las muletillas de un guión más preocupado en enlazar escenas que en construir una trama con hondura. Eso, que es la base de una película deficiente, ha venido a engrandecerse con el 3D, formato asesino que obliga al realizador a captar momentos espectaculares, de mero disfrute e impacto visual, estampas que se presten a engañar el ojo, ignorando que la emoción de la batalla emana de una buena historia, y no de unos buenos efectos especiales. La rabia es que el engañado, o productor del engaño, sea Rob Marshall, cada vez más alejado del talento de su primer Chicago, incluso de la solvencia visual de Memorias de una geisha. Y con Marshall volvemos al concepto de coreografía: el responsable filma los momentos más disparatados como si fueran pasos de baile, ecos de la inexacta (que no fallida) Nine. Así que Piratas del Caribe 4 es una película hacendosa que da lo que promete, pero es demasiado pulcra, poco original; una impersonalidad reciclada al servicio de un público amplio, poco exigente y de edades muy dispares.


ARTEFACTO Y ARTIFICIO

El último dato es la construcción de los personajes. En Piratas del Caribe 4 todo da un tanto igual. Penélope Cruz lidia con la pirata más estúpida del barco, ni rastro de esa corsaria de rompe y rasga que citaba la madrileña en Cannes: demostración de los fallos del film es que la heroína no tiene ningún momento de lucimiento, ninguna escena de acción notable, ninguna frase de clímax amoroso con Sparrow (y cuando insulta en español, parece una burda imitación de su papel en Vicky Cristina Barcelona, en general de su imagen de latina malhumorada). Óscar Janeada, capitán de la tropa española, aparece casi de forma testimonial. Los movimientos de Johnny Depp parecen más obra del videojuego que del cine: desgraciadamente, lamentamos no tener el mando de la consola para sentir la acción en nuestras carnes. Y de aquí retomo otra idea previa: si el conjunto de películas nació a partir de una atracción de Disneyworld, en esta cuarta parte se nota más que nunca la curiosa concepción del invento. Desconozco si esta película se despega de las demás entregas, si es continuista o si se define en términos de ruptura. Eso sí: sé que está a años luz de Indiana Jones, los thrillers de los 90 y otras sagas como El señor de los anillos. De que desearía que Jack Sparrow fuera un guiñol mudo a lo Charlot. Y de que no espero quinta parte, sea cual sea el dictamen de la taquilla. Los cantos de la sirena nos han engañado. Quien escribe vuelve después de este paréntesis a su dogma de visionados, que casi nunca coincide con los rankings de las más vistas (no a propósito). Pero me preocupa que mientras tanto el blockbuster palomitero, género muy difícil de acometer, muy noble y complejo, ceda al artefacto y al artificio.


Nota: 3'5

11 comentarios:

Pabela dijo...

Más de acuerdo no podría estar! Hace años que no me pasaba de acurrucarme en la butaca, ponerme la campera como almohada y dormitar de a ratos! Reconozco que la 1º fue la única que me pareció entretenida, las demás las vi por costumbre, la 3 incluso la padecí poderosamente y entonces no fui con la mejor predisposición a verla. Lo que dices de coreografiada es tan cierto, de hecho las peleas me parecían de lo más torpes juro que en la escena del paso doble (SPOLIER CREO)

me dije: si depp se pone a bailar y cantar como en Alice me retiro pero ya....

Yukiteru dijo...

La voy a ver en la tarde, y ya desde ahorita bajo mis expectativas... ni me gustaron mucho las anteriores, así que el deseo ya anda por los suelos. Por cierto, date una vuelta por Harry Potter 7.1... Es la unica pelicula de toda la saga (tal vez junto a harry potter 3) que entra en la categoría de "buena", y mejora infinitamente de la infantil 6 y la fría y aburrida 5. Solo digo.

John Ray dijo...

Completamente d acuerdo, una pelicula muy floja, y esas sirenas q no caminan pero hablan en ingles, el bello bello católico q ni se de donde salio, en general estoy mas q d acuerdo con ese 3,5

Ivo Delgado Rivero dijo...

Genial crítica. Totalmente de acuerdo contigo

Ivan | Segunda Mano dijo...

De todas cuantas entregas ha tenido esta franquicia, la última, en la que Pe ha sido cómplice es, con mucho, la peor. Y mira que la 2 y la 3 eran malas. Pero es que esta es insufrible, aburrida, pretenciosa y ridícula.
Sólo se salva la primera: La Maldición de la Perla Negra.

Bejerano - Piscinas Prefabricadas dijo...

En la linea decadente de piratas del caribe, creo que a veces es mejor parar cuando se ha llegado a la cima.

Carpitas - Tiendas Muebles dijo...

No pasa de entretenida. Quizás incluso demasiado larga.
Adolece de un guión ridículo y de tener una trama lineal.
Se salvan los secundarios, en este caso, las sirenas.

Bernardo - Nutricionistas dijo...

Yo voy a disentir de la mayoría que pone mal a la peli. Es cierto que no es comparable a la primera: La Maldición de la Perla Negra.
Pero es una excelente película de aventuras, de piratas, con buenas intrepretaciones, por ejemplo, nuestra Pe lo clava, por no hablar de los ínclitos Johny Depp y Geoffrey Rush.
Y toda la parte de la sirenas me ha parecido memorable.

Alfombras dijo...

Una buena pelicula que nadie deberia perderse, llena de grandes actores y con un guion increible, pocas peliculas asi en la actualidad.

Cubre Extintores Hogar dijo...

Jack se ha convertido en un personaje celebre, sin duda sera recordado y ha marcado un estilo de piratas. Esta peli baja un poco el nivel de la saga, pero es lo que tiene el desgaste, aun asi entretenida.

Andrea Carrillo dijo...

Mi favorito de la película sin duda es la historia entre Sparrow y Angelica, ambos actores excelentes actuaciones y generan buena química en todas sus escena. La cuarta película genero polémica la ser diferente a las tres anteriores, pero también abrió el espacio para la historia de Sparrow. Espero una quinta entrega con ansias