viernes, 18 de marzo de 2011

La dignidad del cine de animación español: CHICO Y RITA

A Eva, la Rita del campus

La animación ya no es la hermana pequeña de la fiesta. No es que juegue en la primera división del buen cine: participa en otra liga, y propuestas como Chico & Rita se mueven en otra dimensión. La Pixar ha sentado cátedra con películas bien armadas que son productos de consumo familiar y al mismo tiempo minoritario, espectáculo de masas o gozo para sibaritas. A esa dualidad conseguida por la compañía de Lasseter, una cinta como Fantastic Mr. Fox venía a confirmar el poder de la animación, capaz de vampirizar a un autor como Wes Anderson. Más que un concepto (los 'dibujos animados' para explicar historias para el público infantil), la animación pasó a ser un formato, con sus reglas y sus códigos. Anderson aplicó ese modelo a su cine, y el resultado era una película totalmente coherente con su espíritu como artista. En un tiempo en el que en el séptimo arte se innova poco, la animación, en conjunto, es un motor para experimentar y poner a prueba los límites de la dirección cinematográfica. Chico & Rita suma una anécdota más a la nómina de películas animadas de este siglo. Después, además, de que Planet 51 haya situado el cartoon español en un contexto internacional. Chico y Rita bebe de todos los títulos citados: es una película que gravita entorno a la ternura que despiertan sus personajes, base de los encanterios de la Pixar; es una cinta con sello en la que predomina ante todo las constantes narrativas de Fernando Trueba y el dibujo inconfundible de Javier Mariscal, sus directores; y aspira a conseguir los premios y la taquilla de los films citados. Chico & Rita, y he aquí la novedad, es una película dibujada en la que la animación viene a contribuir a la creación de una atmósfera, aderezada con una banda sonora sublime que invoca lo mejor de la cultura cubana. Chico & Rita me convence más como reproducción de un estado de ánimo (sin duda, el espectador saldrá embelesado del cine) que como historia de amor imposible. Me interesa que Trueba siga con su pasión obsesiva (u obsesión pasional) por las mujeres. Que siga vinculado a Latinoamérica después de la desigual pero interesante El baile de la victoria. Y sobre todo, que el cine de animación, antes un género minoritario, sea capaz de facturar tantas películas tan diferentes entre sí. Sin duda, hay que reconsiderar el clásico discurso de la crítica cinematográfica porque películas como Chico & Rita, a las que se suman otras con formato 3D, proponen una fotografía o montaje diferente, que debe valorarse de diferente manera. Y si después de asistir a este ejemplo de oficio y buen gusto a alguien se le ocurre decir que el cine español es 'todo igual', se merece el destierro cinéfilo.


Nota: 7

6 comentarios:

Manderly dijo...

La verdad es que no me llama mucho el verla, quizás porque Trueba no me gusta demasiado, pero tras tu opinión y algunas remomendaciones que me han hecho no me queda otra cosa que verla.
Saludos!

Nicolás Martínez dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Pablo Martinez dijo...

Más allá del, con todo respeto, ya clásico autobombo al cine español, no considero que recién con esta película descubramos que el cine de animación propone otra perspectiva.

Tiene sus méritos, pero es una más. Trueba tiene sus dotes, pero no es un realizador distinguido, y no creo que esta incursión cambie esa perspectiva. Es, al igual que esta película, sólo un nombre más destacado en un panorama respetable pero que no descubre nada. "Chico y Rita" es bella, pero no es un antes y un después, ni mucho menos, y menos aún nos da cuenta de lo que propone la animación.
En cuanto a Planet 51, es un aderezo intentando parecerse a lo Hollywood, y lamentablemente le sale. No sólo le falta identidad sino que es malísima.

No comparto tu mirada esta vez, Xavi.

Un abrazo!

Xavier Vidal dijo...

Pablo: en ningún momento quise decir que Chico y Rita marca un antes y un después en la animación (es más, no lo creo). Sólo he intentado dibujar cronológicamente cómo se ha utilizado la animación de forma diferente. Me refería, ante todo, a la calidad de la animación española, y Planet 51 lo pongo como ejemplo de película taquillera. Nada más.Lo que sí creo es que la animación ha cambiado y que también debe cambiar nuestra manera de valorarla (por ejemplo, ¿cómo pueden coincidir en los Oscar en una misma categoría una película 'convencional', una producción en 3D tipo Avatar o una peli animada? hay que redefinir, pues, los parámetros de análisis).

Saludos!

Ismael Cruceta dijo...

jolín me han dado muchísimas ganas de verla!!!

Mònica dijo...

Tenía muchas ganas de verla... y no me defraudó! Realmente sales embelesado cómo tú dices. Es un buen film y lo recomiendo.
Saludos!