lunes, 14 de septiembre de 2009

TRES MONOS 8 / 10

Tres monos es una cinta fúnebre que remite más a la pintura que al propio cine. El turco Nuri Bilge Ceylan nos ofrece en su relato imágenes estáticas, de aliento pictórico y malsana tendencia a los tonos oscuros. Los personajes no expresan nada y, a cambio, el escenario, el ambiente, el paisaje habla por ellos, incluyéndolos en una zona onírica, entre lo posible y lo utópico, en el límite entre el cielo, el infierno y el purgatorio. Tres monos es una historia de sensaciones, de halo místico. La simpleza de la historia se compensa con un peso existencialista tan cargado como cargante, repleto de silencios y momentos sin acción. La película, aunque resulte demasiado barroca en su forma y simple en su fondo, no puede ser de otra manera: es el reflejo de un estilo, la cristalización coherente pero discutible de una forma de contar, comunicar y trascender. Como resultado, Ceylan nos niega un tiempo narrativo (aunque la historia transcurra en casi un año, todo parece indicar que se desarrolla en escasos días) e incluye escenas tan deprimentes como imposibles (el hijo muerto que sorprende al hijo y al padre, la ensoñación de un suicidio que no se llega a producir). Además, Ceylan despliega su ingenio al dotar a su obra de una estructura circular, como si la película nunca acabase o, quizás, nunca llegase a empezar del todo (un crimen y una tormenta pautan la historia central y mitigan el calor asfixiante de este verano sin fin).



Aprovechando el símil de la pintura, puede considerarse que Ceylan, más que dirigir, pinta a sus personajes, o más bien los esboza, los dota de un mundo interior que no conocemos. Los mundos de Ceylan se mueven en un entorno en eterno ocre, unas estampas apocalípticas que elevan el relato a la categoría de parábola. Toda parábola es clara, corta y simbólica, adjetivos perfectamente adjudicables al trío del título. La duda, la brecha que abre el conjunto a posibles interpretaciones, está en el propio título. ¿Qué son o quiénes son los tres monos? ¿El trío amoroso? ¿La familia que vive a base de callar, engañar y aguantar? ¿El político, el padre y el amigo del bar, por ser quienes perpetuan la injusticia y la apatía? ¿Los tres hombres, los mismos que pegan y desprecian a la única mujer del cuento? ¿O, puestos a ser rebuscados, los tres muertos, que dejan tras sus pasos una insoportable sensación de dolor y culpabilidad? El misterio no cesa.



Con todo lo apuntado, es tarde para aclarar que Tres monos es, a priori, la crónica de una infidelidad marcada por una situación de sumisión. El chófer de un político calla el crimen de su jefe y decide, tras la promesa de jugoso dinero, ir a la prisión. Al expiar una culpa ajena, el personaje deja corromperse, al igual que su esposa, que se acuesta con el fracasado político, y que su hijo, un estudiante deprimido tras suspender un examen importante. Los personajes se dejan llevar hasta que lo excepcional entra en su gris rutina. Otro crimen, esta vez pasional y premeditado, evidenciará la ruptura y, al entrar nuevos personajes en el juego, el círculo se eternizará. En definitiva, Ceylan no habla de unos personajes, sino de un país machista, violento, incoherente, errático, sucio. Es en este punto cuando el relato, pequeña anécdota, deviene una crítica feroz, una mirada desangelada a toda una colectividad. Lo que parecía un cuadro pequeño acaba siendo un lienzo magno en tamaño y en intenciones. Arte, al fin y al cabo.




En resumen, Tres monos es una propuesta singular, única, toda una experiencia. El exceso de gravedad, teatral y a ratos molesta, hace que el film requiera mucho esfuerzo por parte del espectador, incluso demasiado. Si se logra aguantar, el resultado es un western crepuscular repleto de animales heridos y momentos inolvidables. Uno de los títulos más líricos y exóticos del año.

5 comentarios:

Jose Barriga dijo...

Tres Monos como lo demuestra el CEHO Mencion Especial, es una obra maestra. Toda la filmografia de Ceylan es fantastica, mencion especial para LOS CLIMAS y DISTANTE.

Pablo Martinez dijo...

Un ejemplo de fotografía y buen gusto.

Saludos!

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Un abrazo!!!

PM

Giancarlo V. dijo...

Estoy seguro que Tres monos, es la película que esta mejor dirigida del 2008,creo que debió optener almenos la nominación en los pasados premios de la academia...Ceylan hace un trabajo formidable,como formidables son las otras 3 películas que he podido apreciar de este gran director,en especial Uzak(lejano).
Muy buena reseña.

Saludos!

mge dijo...

Me gustó mucho y me remitió al Espinazo del Diablo por momentos, gracias a sus atmósferas enrarecidas y tensas.

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Una fotografía exquisita, como en los mejores cuadros. Yo también me quedo con Uzak.
Saludos