viernes, 13 de julio de 2012

La madre que me parió: Crítica de CARMINA O REVIENTA, de Paco León

Vamos a hablar de Carmina o revienta 'película' olvidando su novedosa forma de distribución, las buenas reseñas del Festival de Málaga y la trayectoria del ahora director Paco León como entrella de la pequeña pantalla. Podríamos definirla como un Torrente declinado en femenino y en clave familiar, con un componente ibérico muy marcado. Es un film macarra, aceitoso, con roña y alguna buena ocurrencia. León domina el monólogo televisivo y para su primera película ha convertido a su madre en una perdedora con gracia, una pícara perseguida por la desgracia de las damas lorquianas y definida por el conocido salero andaluz. Un ama de casa que habla a cámara en una confesión, un lamento en voz alta y un velo de madrugada. Porque va de cara, no tiene pelos en la lengua, echa toda la carne en el asador y tiene la bondad y la inconsciencia de esas heroínas cotidianas a las que Almodóvar ha consagrado lo mejor de su filmografía. Carmina o revienta es un elogio y un homenaje a la propia Carmina y de paso un retrato de la espontaneidad, la brutalidad y la pobreza de esa España de barrios, bares y cervecitas. Remite a algo muy nuestro y es un reflejo lapidario a la par que divertido de un país en crisis que se dedica a eso cada día más complejo que es sobrevivir. Vivir sin vivir en uno mismo, como Carmina afrontando con buena cara y mucho morro los avatares de su destino. Ver la vida pasar, como Carmina sentada en su cocina recordando la vez que se fumó su primer pitillo. Y al mismo tiempo tomar las riendas de su propia vida, como Carmina saliendo de múltiples atolladeros por capricho de sus santos. Tan escatológica y natural como comer con las manos. 'La vida es tan bonita que parece de verdad', dice el marido de Carmina. De igual forma, Carmina o revienta a ratos parece una película de verdad... sin serlo. Con humor y con olor. Un coctel de diseño con forma de gazpacho casero. Una delicatessen para gourmets que en verdad es una tapa de pan con chistorra. Una reconversión de lo 'cañí' en 'fashion'. Tan verdadera como las miles de Carminas que habitan esta parte del mediterráneo desde Huelva hasta los Pirineos. Le falta consistencia como película en el sentido estricto de la palabra, pero su alma es tan popular y pueblerina que nadie le quita la banda de rareza del año del cine español y posible experimento de culto. ¿Qué diría El Lute del chiste del título?


Nota: 6

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3 comentarios:

PULGACROFT dijo...

Ole y ole por Carmina!! a mí me convenció y la disfruté.
Me ha encantado la reseña (la enlazo)
;)

Rafa Jimenez dijo...

Una reseña muy acertada, como de costumbre.
Me encanta tu frase "Un coctel de diseño con forma de gazpacho casero. Una delicatessen para gourmets que en verdad es una tapa de pan con chistorra"... creo que capta perfectamente lo que es la pelicula.
Un saludo!!.

manipulador de alimentos dijo...

'Carmina o Revienta', de Paco León, muestra una nueva manera de mirar a la cámara que a veces parece agotarse al rodarse a sí misma y, gustándose tanto, o menos, a lo Paco León o su madre Carmina Barrios. Eso sí, una mirada tierna, fresca y grotesca de nuestra más íntima realidad. Un saludo!!!!