martes, 30 de diciembre de 2014

CRÍTICA | FOXCATCHER, de Bennett Miller


El filántropo y el medallista
FOXCATCHER, de Bennett Miller
EE. UU., 2014. Dirección: Bennett Miller Guion: Dan Futterman, E. Max Eyre y Kristin Gore Fotografía: Graig Fraser Música: Rob Simonsen Reparto: Steve Carell, Channing Tatum, Mark Ruffalo, Sienna Miller, Anthony Michael Hall, Vanessa Redgrave, Tara Subkoff, Sherry Hudak-Weinhardt, Guy Boyd, Brett Rice, Jackson Frazer, Samara Lee, Francis J. Murphy III, Jane Mowder, David Bennett, Lee Perkins, Robert Haramia Género: Drama. Thriller Duración: 130 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 06/02/2015
¿De qué va?: Mark Schultz es un deportista de élite que aspira a repetir medalla en los Juegos Olímpicos de Seúl 1988. Durante su periodo de entrenamiento, y a dos meses para celebrarse un Mundial de máxima importancia, Schultz recibe la llamada de John du Pont, un multimillonario de carrera polifacética y personalidad imprevisible. Du Pont le ofrece a Schultz la posibilidad de entrenar en las instalaciones de su mansión. Pese a las reticencias de Dave, su hermano y entrenador, Mark decide mudarse a la casa de Du Pont y aceptar su oferta para encabezar un campo de entrenamiento de altísimo nivel. Con el paso de los días, las competiciones se concatenan, los roces entre Du Pont y Schultz crecen, y su relación tomará caminos insospechados.


La carrera de Bennet Miller, paralela a la de autores como Paul Thomas Anderson y Sam Mendes, crece con cada nueva película. Con Foxcatcher, Miller confirma la agudeza demostrada en Capote y se impone como uno de los cronistas más lúcidos de la Norteamérica de nuestros días, con un sentido del ritmo narrativo admirable y un espíritu crítico poco frecuente. Al igual que Capote, Foxcatcher se sirve de personajes reales y de un episodio rocambolesco de la crónica negra estadounidense, pero el objetivo de Miller descarta inteligentemente cualquier atisbo de morbo. Lo que en un inicio parece una historia sobre las bambalinas del deporte de élite se convierte en una tragedia shakespeariana que deja al descubierto los lazos y las carencias de sus tres protagonistas (todos ellos, valga decirlo, excelentemente interpretados por Steve Carell, Channing Tatum y Mark Ruffalo). Partiendo de una atmósfera que se intuye enrarecida desde el minuto uno, Miller cincela las personalidades de sus antihéroes, los radiografía con la precisión de un cirujano y teje un conjunto de relaciones viciadas. Foxcatcher, en definitiva, se sirve de los clásicos vínculos entre entrenador y deportista, mentor y pupilo, para describir cuestiones de calado y resonancia mayor: la imperiosa necesidad de encontrar afectos perdidos, de sentirse realizado como persona y querido como hijo y hermano. Un contenido delicado, pero envuelto en forma de thriller espeso, de drama turbulento que crece en intensidad hasta estallar en su último tramo. También, cómo no, una película política que desnuda un concepto de patria postizo y deformado. Una película densa y tensa, siempre inteligente, dirigida con pulso maestro y escrita con mucho tino. Volviendo a Anderson y Mendes, y como ya ocurría con obras magnas como Pozos de ambición y American Beauty, Foxcatcher nos recuerda que los cimientos de los Estados Unidos se asientan sobre la mentira. Por eso, ver lo nuevo de Miller perturba, pero resulta revelador. Una visita a la cueva del zorro (o del águila real), con la particularidad de que nunca llegamos a saber quién es el cazador y quién es la presa. Con toda seguridad, una de las propuestas más adultas e interesantes del 2015.


Para reconciliarse con el cine norteamericano, 
cada día más endulzado y menos adulto.
Lo mejor: Su infinidad de matices 
(aunque pueden pasar desapercibidos en un primer visionado).
Lo peor: Esperar un biopic al uso.

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1 comentario:

Aide Hernández dijo...

Una buena película sin duda es Foxcatcher con Channing Tatum que basa su excelencia primordialmente en el duelo de actuaciones que se avientan sus tres protagonistas principales.