jueves, 10 de septiembre de 2009

MAPA DE LOS SONIDOS DE TOKYO 8 / 10

En una de las últimas escenas de este complejo mapa, el narrador nos informa que la gente del mercado nunca supo del incidente que acontece en el film y que prosiguió con su actividad.
Al igual que estos pescadores japoneses, el espectador tiene la sensación de que no sabe qué acaba de ver, no puede encontrar un sentido a un conjunto perfectamente resumible en unas cuantas frases. Pese a todo, el mapa de Coixet triunfa por sus formas lánguidas, por formar parte de una colección cada vez más vasta e interesante encabezada por Mi vida sin mí y La vida secreta de las palabras. Mapa de los sonidos de Tokio es previsible, de historia fácil y de hermetismo un tanto desquiciante, incluso se le podría reprochar un primer tramo bastante lento; y, pese a todo, crea inolvidables momentos de intimidad, remite a lo sensorial y vuelve a involucrarnos en una historia de amor que, aunque discutible e imposible, está cargada de belleza. Los símbolos afloran en el mapa y la sensación de que la fórmula Coixet se ha vuelto a repetir, aunque con ciertos desajustes, es intachable.




A Coixet no se le puede negar una coherencia temática y estilística. Poco a poco, la catalana ha venido a suplir la falta de romanticismo que existe en el cine actual, creando un amor a medio camino entre lo real, lo mágico y lo folletinesco. Todas sus historias tienen algo de forzado: alguna tara existencial, alguna enfermedad que se esconde en silencio (en este caso, la chica que se suicida en el baño) y algún reencuentro casual que luego el espectador retendrá como súmmum de una relación extrema, preciosa. Kar-Wai, Murakami e incluso Iñárritu se agolpan y mezclan en el mapa, al igual que el curioso narrador de siempre, la obsesión por las luces de neón y las sombras, el ritual de la comida y la coreografía del acto sexual. Coixet sabe que nos embelesa, que se ha convertido en una especie de Jane Austen o Corín Tellado del nuevo siglo, que tiene muchos fans y que cualquier proyecto suyo tiene unas dimensiones y repercusiones enormes. Mapa de los sonidos de Tokio muestra, por lo tanto, un estancamiento (la autora que recurre a los trucos de siempre, aunque convenciendo) y un adelanto (la autora que abraza las formas del cine negro para enriquecer su pócima amorosa). El traqueteo de un tren conocido. Un viaje, pese a todo, digno de realizar.



Poco o nada debería contarse del argumento. Si Mapa de los sonidos de Tokio no tiene el impacto emocional de sus antecesoras es, en parte, gracias (pura ironía) a la cruel rutina de los medios de comunicación de adelantar partes importantes del film a modo de meros sinopsis. Sobre el papel, pasan muy pocas cosas y cada uno debe descubrirlas en el cine. Si se llega virgen a la sala, podrá disfrutarse de un teatral relato de personajes callados, ciudades llenas, existencias vacías y coleccionistas de sonidos. Excelente elección musical, algo habitual en su directora, mejor sonido (parte importante desde el propio título) e interesante uso de la fotografía, lenta o rítmica según el caso. Kikuchi y López resuelven su tarea con nota y se aceptan las trampas del argumento. Lo suficiente para que Coixet siga siendo una de las mejores autores de nuestro cine.

5 comentarios:

albertaco dijo...

jejejjee...me alegra ver otro 8 por parte tuya, un film menor de Coixet, pero ke merece ser admirado...aunke una kosa..ami Sergi López no me llega a convencer..algo ke si consigue con nota Rinko Kikuchi...saludos

Pabela dijo...

Vaya Coixet como bien la describes, se ha convertido en laJ. Austin del cine! jajaja pero sí que resulta en muchos, y muchas sobretodo claro! me incluyo. Había leído tan pésimas reseñas de este film que casi lo dejo de lado, pero tu 8 me devuelve la fe. Le daré una chance.
Saludos!

Gine dijo...

Muy buena crítica, aunque difiero en bastantes puntos. Para mi esos pequeños errores no son tan pequeños, Sergi López no me convenció para nada, y los demás personajes los noté muy desaprovechados. Eso sí, visualmente y auditivamente muy potente, pero para mí no es suficiente con eso. Está a años luz de Mi Vida sin Mí y La Vida Secreta de las Palabras.

Saludos ;)

http://project-fightclub-mayhem.blogspot.com/2009/09/maps-of-sound-of-tokio-2009.html

Julio LaVerdad dijo...

sólo espero que esté a la altura de "la vida secreta de las palabras", con eso me conformo. Si os interesa saber la verdad del presidente de filmax Julio Fernández, podéis visitar mi blog. Un saludo.

Crowley (www.tengobocaynopuedogritar.blogspot.com) dijo...

Yo aquí tengo que discrepar contigo, que me pareció bastante aburrida y no me terminó de enganchar en ningún momento, la encontré demasiado forzada y artificiosamente fría.
Saludos