jueves, 31 de marzo de 2016

CRÍTICA | MADAME MARGUERITE, de Xavier Giannoli



La baronesa que dio el cante
MADAME MARGUERITE (MARGUERITE), de Xavier Giannoli
Festival de Venecia 2015: Sección oficial. 4 Premios César: actriz protagonista, vestuario, sonido y diseño de producción
Francia, 2015. Dirección: Xavier Giannoli Guión: Xavier Giannoli y Marcia Romano Fotografía: Glynn Speeckaert Música: Ronan Maillard y VV. AA. Reparto: Catherine Frot, Christa Théret, André Marcon, Michel Fau, Sylvain Dieuaide, Aubert Fenoy, Théo Cholby, Martine Pascal, Christian Pereira, Joël Bros Género: Comedia dramática Duración: 125 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 01/04/2016
¿De qué va?: En el París de los años 20, la baronesa Marguerite Dumont, conocida por cantar fuera de tono, organiza eventos benéficos en los que da rienda suelta a su amor por la música y la ópera. En su círculo de amistades, nadie se atreve a decirle la verdad y sus desafines son motivos de chanza entre los burgueses y la prensa de la época. Decidida a empujar su carrera como solista, Marguerite empieza a trabajar en un recital muy ambicioso, una decisión que pondrá contra las cuerdas a su marido, a su servicio doméstico, a su nuevo profesor de canto y a sus amigos más cercanos.


Madame Marguerite, inspirada libremente en la vida de la soprano Florence Foster Jenkins, es un milimetrado film de época que equilibra con bastante solvencia drama y comedia. El director francés Xavier Giannoli ya demostró en sus anteriores trabajos un interés por el mundo del espectáculo, la fama y las falsas apariencias, un discurso que ahora se amplía con Madame Marguerite, seguramente su película más cuidada a nivel técnico. El guión que coescribe con Marcia Romano tiene la suficiente pericia como para utilizar al personaje como detonante de momentos desternillantes y al mismo tiempo dejar al descubierto su lado más humano, con todas sus miserias y frustraciones. En último término, Madame Marguerite no es la crónica de una época y de una vocación musical frustrada, sino un cuento sobre las consecuencias devastadoras de una mentira 'orquestrada', nunca mejor dicho, por todo el entorno de Marguerite. Con estas señas, el espectador no puede evitar sentir cierta empatía, incluso lástima, por su complejo personaje protagonista, interpretado con tablas por Catherine Frot. A pesar de que por momentos su historia resulta un tanto inane, el film, tras un inicio impecable, remonta el vuelo con un final agridulce, lejos de la complacencia y el triunfalismo de títulos similares. En el último fotograma dejamos a Marguerite desamparada, sin saber exactamente hasta qué punto fue consciente o no del engaño. En todo caso, Marguerite termina siendo una víctima de sí misma y de sus más allegados. Un mensaje amargo vestido de baño de multitudes.


Para amantes de los dramas con clase que ofrecen nuevas visiones sobre el mundo del espectáculo.
Lo mejor: Su envoltorio de época.
Lo peor: Deja poco margen a Florence Foster Jenkins de Stephen Frears para contar algo novedoso.

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miércoles, 30 de marzo de 2016

CRÍTICA | FATIMA, de Philippe Faucon


Dignidad e integración
FATIMA, de Philippe Faucon
Festival de Cannes 2015: Quincena de Realizadores. Premios César 2016: Mejor película, guión adaptado y actriz revelación
Francia, 2015. Dirección y guión: Philippe Faucon Fotografía: Laurent Fenart Música: Robert Marcel Lepage Reparto: Soria Zeroual, Zita Hanrot, Mehdi Senoussi, Franck Andrieux, Yolanda Mpele, Edith Saulnier, Kenza Noah Aïche, Chawki Amari, Corinne Duchesne, Emir El Guerfi, Zakaria Ali-Mehidi, Isabelle Candelier, Franck Andrieux Género: Drama social Duración: 75 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 13/05/2016
¿De qué va?: Fatima, una musulmana de origen árabe que reside en Francia, intenta hacer todo lo que puede por sus dos hijas: Souad, una joven de 18 años que acaba de empezar su primer año de Medicina, y Nesrine, una adolescente rebelde de 15 años. Fatima no sabe hablar ni escribir en francés, un hecho que la sitúa en una posición desfavorable a la hora de encontrar un trabajo. 


Los últimos atentados yihadistas de París y Bruselas han puesto sobre la mesa cuestiones como el radicalismo religioso y los cambios sociales que ha sufrido Europa, en cuyo tejido social se han sumado en las últimas décadas inmigrantes de procedencias muy variadas para participar del supuesto bienestar de Occidente. La inmigración no es un problema, pero sí son focos de conflicto el desarraigo que sufren los recién llegados y el creciente racismo al que tienen que hacer frente. La falta de integración es, en definitiva, uno de los grandes males de la modernidad, y la sociedad europea, en todo su conjunto, deberá acometer esta cuestión si quiere construir un continente y un mundo en el que se imponga el diálogo, la convivencia y el entendimiento entre unos y otros. Parte de ese cambio implica renovar nuestra visión del mundo, y el cine y la literatura, por su capacidad para alterar el imaginario colectivo y para transmitir valores, juegan un papel muy importante. Fatima, la historia de una inmigrante árabe y sus dos hijas, participa de esa renovación al ser un retrato de la inmigración 'desde dentro', y la urgencia de su mensaje queda simbólicamente representada con el premio César que la acredita como la mejor película francesa del año.


Fatima nos acerca la vida de una mujer árabe de 44 años en un entorno hostil. La protagonista encarna el prototipo de mujer coraje de fuertes convicciones religiosas, y sus hijas representan el cambio social de la generación de inmigrantes que ya ha tenido ocasión de crecer en suelo francés: una estudia para ser médica, con la carga económica y el ascenso social que ello implica para la familia, mientras que la pequeña desprecia a su madre porque ésta no domina la lengua francesa e intenta ganarse la vida mediante trabajos no remunerados. En casa de Fatima, en definitiva, se debate una lucha crucial entre los prejuicios de propios y ajenos, entre las adversidades y las ansias de progreso, entre la impotencia que se siente al no sentirse integrado y el menosprecio de vecinos y compañeros de colegio que sí tuvieron ocasión de nacer y crecer en un entorno más favorable. Todo ello le sirve a Philippe Faucon para hablar de la realidad de aquellas personas silenciadas que forman parte de nuestro día a día. Una película que funciona como espejo en el que, queramos o no, nos reflejamos y nos reconocemos.


De los fotogramas de Fatima emanan temas tan interesantes como la inevitable diferencia de clases, el machismo de la cultura árabe y la superficialidad de una sociedad que ha basado sus avances en términos de capital y no de formación. Un conjunto la mar de complejo que en pantalla se resuelve de forma sencilla, con diálogos cargados de verdad, interpretaciones naturales y escenas que respiran autenticidad y dignididad. De esas películas que, con letra pequeña y palabras muy grandes, remueven los cimientos y las emociones de la audiencia. Ilustrativa, pero nunca aleccionadora. Dura, pero ante todo conciliadora. Un film que generará un debate tan inevitable como necesario. Esperemos que el modelo de cine social comprometido que propone Fatima se convierta en una tónica del cine europeo de nuestro tiempo. No por casualidad, la escena más emotiva de Fatima coincide con el momento en el que la protagonista lee en voz alta la carta que ha escrito a su hija acercándole su posición y, sobre todo, confesándole sus sentimientos. Es entonces cuando, como ciudadanos y espectadores, nos damos cuenta del ninguneo que las personas como Fatima sufren en la vida real y en el cine. Una revelación que avergüenza y emociona.

 
Para ponerse en la piel del otro.
Lo mejor: Fatima, un personaje generoso tratado desde un punto de vista modélico.
Lo peor: Se la descreditará con argumentos más ideológicos que estrictamente cinematográficos.

 

lunes, 28 de marzo de 2016

CRÍTICA | HERMANÍSIMAS, de Jason Moore



Se busca 'hermana' para desmadre 'padre'
HERMANÍSIMAS (SISTERS), de Jason Moore
Critics Choice Awards 2015: Nominación a la mejor comedia y mejor actriz de comedia (Fey)
EE. UU., 2015. Dirección: Jason Moore Guión: Paula Pell Fotografía: Barry Peterson Reparto: Tina Fey, Amy Poehler, John Leguizamo, Maya Rudolph, John Cena, Santino Fontana, Madison Davenport, James Brolin, Ike Barinholtz, Dan Byrd, Adrian Martinez, Greta Lee, Lindsey Elizabeth, Tom Morrissey, Kate McKinnon Género: Comedia Duración: 120 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 01/04/2016
¿De qué va?: Ante la noticia de que sus padres están a punto de vender la casa donde crecieron, Maura y Kate, dos hermanas no siempre bien avenidas, se movilizan para poner remedio a la situación. Viendo que la venta es inminente, deciden celebrar una fiesta para despedirse de sus recuerdos de adolescencia.


En España conocemos a Tina Fey y Amy Poehler por sus apariciones en las galas de los Globo de oro. Seamos sinceros: el seguimiento en el viejo continente de Rockefeller Plaza (30 Rock) y Parks and Recreations es mínimo, así que cuesta hacerse a la idea de hasta qué punto una y otra tienen merecida la banda de mejores cómicas de la pequeña pantalla estadounidense. Desconocimientos aparte, es evidente que Hermanísimas se beneficia muchísimo del trabajo de sus dos actrices. Paula Pell escribe un guión que se amolda como un guante al desparpajo humorístico de sus 'stars', mientras que Jason Moore dirige con solvencia. Ellas son la película, y la película siempre rema a su favor. Hermanísimas gana en las distancias cortas (eso es, cuando se entrega a las burradas escatológicas de sus intérpretes), pero naufraga estrepitosamente cuando intenta dar cierto empaque (emocional, familiar, narrativo) a la historia que está contando. Es como si la película quisiera ser una tontería y, embargada por cierto sentimiento de culpabilidad, intentara rebajar sus desmanes. Coloquialmente, 'un quiero y no puedo' en toda regla. Pero como este bloggero no frecuenta la comedia yanki, y viendo que la nómina de tontunas estadounidenses es infinita y casi siempre deficiente, defiendo y hasta me río con estas Hermanísimas. No me cabe la menor duda que Fey y Poehler se entienden, tienen química, saben trabajar al alimón y se lo pasaron muy bien rodando el film. Parte de esa esencia traspasa la pantalla viendo la película. Un pequeño triunfo de la comedia gamberra femenina.


Para fiesteros deslenguados.
Lo mejor: Fey y Poehler retándose a 'a ver quién la hace/dice más gorda'.
Lo peor: La sosa fiesta del segundo tramo.

sábado, 26 de marzo de 2016

EL PODCAST DE CINOSCAR & RARITIES | ESPECIAL 'BATMAN V. SUPERMAN: EL AMANECER DE LA JUSTICIA'


Cinoscar & Rarities os ofrece el programa número 16 de El podcast de Cinoscar & Rarities. En esta ocasión, dedicamos el audio a la película Batman V. Superman: El amanecer de la justicia de Zack Snyder, uno de los estrenos más esperados del año. En el podcast realizamos un análisis del cine y las series de superhéroes, repasamos todas las adaptaciones cinematográficas que han tenido Batman y Superman, y finalmente reseñamos Batman V. Superman: El amanecer de la justicia. ¡Gracias por darle al play!



Guía del programa:
Introducción
Análisis: el cine de superhéroes
Análisis: las series de superhéroes
Batman: los films de Burton, Schumacher y Nolan
Superman: los films de Donner, Lester, Singer y Snyder
Despedida y canción: Hold Me, Thrill Me, Kiss Me, Kill Me, de U2

Crítica de Batman V. Superman: El amanecer de la justicia de Cinoscar & Rarities AQUÍ
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miércoles, 23 de marzo de 2016

CRÍTICA | BATMAN V. SUPERMAN: EL AMANECER DE LA JUSTICIA, de Zack Snyder


El combate del año
BATMAN V SUPERMAN: EL AMANECER DE LA JUSTICIA, de Zack Snyder
EE. UU., 2015. Dirección: Zack Snyder Guión: David S. Goyer y Chris Terrio Música: Hans Zimmer y Junkie KL Fotografía: Larry Fong Reparto: Ben Affleck, Henry Cavill, Amy Adams, Jesse Eisenberg, Diane Lane, Laurence Fishburne, Jeremy Irons, Holly Hunter, Gal Gadot, Scoot McNairy, Callan Mulvey, Tao Okamoto, Brandon Spink, Lauren Cohan, Michael Shannon, Hugh Maguire, Jason Momoa, Ezra Miller, Ray Fisher Género: Fantasía. Superhéroes Duración: 150 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 23/03/2016
¿De qué va?: Las tensiones entre Batman, guardián de Gotham City, y Superman, el héroe de Metrópolis, crecen tras un atentado. 18 meses después, coincidiendo con la celebración del juicio que debe esclarecer los hechos, Lux Luthor, un filántropo con malas pulgas, embauca a los dos justicieros para poner en joque a toda la ciudad. La contienda definitiva está muy cerca y tendrá más protagonistas de los esperados. 


Dos mitos del cómic y del cine, frente a frente. Batman v. Superman: El amanecer de la justicia, el estreno más mediático de lo que va de año, ofrece una nueva vuelta de tuerca a la estética y a la mística de sus personajes. Zack Snyder reproduce el universo que ya desplegó en El hombre de acero y toma para sí la oscuridad de Nolan para crear una trilogía completamente nueva. Por ello, entendiendo que puede llegar a públicos muy diversos, el film arranca con las presentaciones de rigor: de nuevo, se nos explica la concepción de Batman (la muerte de los padres de Bruce y la posterior caída en la cueva de los murciélagos), a la vez que se desvelan los orígenes de Superman. Recordatorios aparte, a Batman v. Superman: El amanecer de la justicia le cuesta arrancar. Empieza titubeante, con saltos en el tiempo y en el espacio que despistan al espectador. Nada grave, porque terminados las prolegómenos Snyder entra en materia. El título promete un combate entre dos moles de músculos, y eso es lo que entrega la película.


Batman v. Superman: El amanecer de la justicia funciona a dos niveles: por una parte, entabla un discurso interesante sobre la figura del héroe, el poder, la corrupción y el mal; y, en paralelo, la cinta entrega un gran espectáculo pirotécnico y se saca los suficientes ases de la manga como para dejar al espectador con ganas de secuela. Snyder no es Nolan, a la película de falta concisión y le sobra parafernalia visual y alguna que otra frase rimbombante, pero el conjunto es convincente, oscuro sin ser terrorífico, accesible sin resultar hueco. A la postre, Batman v. Superman: El amanecer de la justicia se impone como una historia sobre la fe, la necesidad de no perder la esperanza y de no dejarse embargar por el revanchismo. Sí, el film dibuja un duelo entre pesos pesados (Batman, más desencantado y canoso que nunca; Superman, idealista y joven), pero su mensaje apuesta por la unión (aunque el tirano Lux Luthor intente enemistar a los dos justicieros). De hecho, las películas siguientes sumarán más superhéroes de la familia DC Comics a la trama. Nada nuevo, pero entretiene. Round One: superado. En breve, más testosterona, gadgets y mallas.


Para fanáticos de los superhéroes que saben que hay mucha vida después de Nolan.
Lo mejor: El Batman de Ben Affleck, un culturista en horas bajas que ha perdido la confianza en el ser humano. Jesse Eisenberg bajo el influjo de Heath Ledger.
Lo peor: Su guión está bien estructurado, pero le fallan algunos diálogos. Ganaría con un arranque más claro y una resolución menos solemne. Amy Adams tiene mucho talento como para quedar reducida a 'damisela en apuros'.


Ya puedes escuchar
EL PODCAST DE CINOSCAR & RARITIES: ESPECIAL 'BATMAN V. SUPERMAN

martes, 22 de marzo de 2016

CRÍTICA | SHIRLEY VALENTINE, de Lewis Gilbert


Ponerse el mundo (y el nombre) por montera
SHIRLEY VALENTINE, de Lewis Gilbert
2 nominaciones al Óscar: Mejor actriz protagonista y mejor canción original
EE. UU., 1989. Dirección: Lewis Gilbert Guión: Willy Russell, a partir de su obra de teatro Fotografía: Alan Hume Música: Marvin Hamlisch y Willy Russell Reparto: Pauline Collins, Tom Conti, Julia McKenzie, Alison Steadman, Joanna Lumley, Sylvia Syms, Bernard Hill, George Costigan, Anna Keaveney, Tracie Bennett, Ken Sharrock, Karen Craig Género: Comedia dramática Duración: 105 min. Tráiler: Link
¿De qué va?: Shirley es una mujer afable que no se siente querida ni respetada por la gente de su entorno. Decidida a dar una lección a su marido y a su hija mayor, un día hace realidad uno de sus sueños: irse a Grecia y olvidarse, aunque sea por un par de semanas, de todos sus problemas. El viaje de Shirley pone en jaque a su familia, mientras que ella aprovecha su estancia en el mediterráneo para hacer balance de su vida y marcarse nuevos retos y prioridades.


Shirley Valentine cuenta el cambio que emprende una ama de casa británica para reivindicar su papel como madre, esposa y mujer. Shirley, harta de ser ninguneada por la gente que la rodea, viaja hasta Grecia para romper con una rutina que la agobia sobremanera. Una preciosa historia de emancipación y reivindicación personal que tuvo una notable acogida en las taquillas de medio mundo de finales de los años 80. La lucha feminista y la espontaneidad que emana la actriz Pauline Collins siguen de plena vigencia, aunque a día de hoy la película resulte ligeramente encorsetada, tal vez porque sus fórmulas han sido repetidas en infinidad de títulos posteriores. Un ejercicio de cine más liviano y menos maduro de lo que podría parecer a simple vista, pero que ofrece justamente aquello que promete a su audiencia potencial (en su mayoría, público femenino y urbano de 'treinta y tantos' para arriba): una protagonista con la que se empatiza fácilmente y unas situaciones que resultan muy cercanas. En pleno 2016, no cuesta imaginarse a Shirley Valentine continuando con su particular revolución, aunque tal vez no necesitaría irse a la Grecia de la crisis para acometer su venganza conyugal. Una película agradable que despierta la sonrisa, que no la carcajada, de cualquier persona que haya fantaseado con dar al traste con un marido despótico, una hija consentida y unas amigas egoístas. Si la realidad sólo ofrece sinsabores, nada mejor que acogerse a la magia del cine, aunque sea a base de un idealismo ligeramente edulcorado.


Para cinéfilas de armas tomar. 
Lo mejor: Algunos de sus lúcidos monólogos.
Lo peor: Es demasiado condescendiente.

lunes, 21 de marzo de 2016

CRÍTICA | TECHO Y COMIDA, de Juan Miguel del Castillo


La cruda realidad
TECHO Y COMIDA, de Juan Miguel del Castillo
Festival de Málaga 2015: Mejor actriz y Premio del público. 5 premios ASECAN
Premio Goya, CEC, Forqué, Sant Jordi, Días de cine y nominación al Gaudí y Feroz a la mejor actriz protagonista

España, 2015. Dirección y guión: Juan Miguel del Castillo Música: Miguel Carabante y Daniel Quiñones Fotografía: Manuel Montero y Rodrigo Rezende Reparto: Natalia de Molina, Mariana Cordero, Jaime López, Mercedes Hoyos, Gaspar Campuzano, Montse Torrent, Natalia Roig, Manuel Tallafé Duración: 90 min. Género: Drama social Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 04/12/2015
¿De qué va?: Jerez de la Frontera, 2012. Rocío no tiene trabajo y no recibe ninguna ayuda. Ella y su hijo malviven con los pocos euros que Rocío gana repartiendo publicidad por la calle. El dueño de su piso amenaza con desahuciarla, una noticia que obligará a la joven a remover cielo y tierra para revertir su precaria situación.


Techo y comida, una de las grandes películas españolas del 2015 (si no la mejor), es uno de los retratos más certeros sobre las consecuencias de la crisis económica. Sin anestesia, sin rodeos y sin subrayados. El director Juan Miguel del Castillo se acerca a su entregada protagonista y al resto de personajes con respeto. El guión no pierde ni una línea en explicar el pasado de Rocío, una joven en paro con un hijo de ocho años y un piso del que lleva ocho meses sin poder pagar el alquiler. No la juzga: la sigue con cariño, en sus momentos más bajos y en sus pequeños instantes de esperanza. Natalia de Molina trabaja desde la contención. Ella es la película. Su cara es la viva imagen del cansancio. Da vida a una joven superada por las circunstancias que saca fuerzas de donde ya no queda absolutamente nada. Techo y comida es la historia de un conflicto personal y de una derrota social. La cámara filma a pocos centímetros de sus actores, pero no fuerza ninguna situación ni cede al miserabilismo que suele afectar a gran parte del cine social de nuestros tiempos. En definitiva, Techo y comida es una obra actual y reconocible, dirigida con tacto, escrita desde el compromiso e interpretada desde la comprensión. Algunas de sus escenas son tan dolorosas y producen tal indignación que consiguen concienciar y desarmar a cualquiera. Techo y comida es la crónica de una bajada a los infiernos: arranca con la protagonista entre lágrimas, incapaz de conciliar el sueño, y termina con los planos de una casa vacía mientras Rocío y su hijo Adrián desaparecen de la escena al enfilar un camino tortuoso, simbólicamente empinado y repleto de basura. La película consigue que el espectador no quede impávido ante tal injusticia. Como dijo De Molina al recoger el premio Forqué: ¡techo y comida para todos!


Para ciudadanos sensibles
Lo mejor: De Molina y la escena del abrazo en la calle.
Lo peor: Que no haya tenido la visibilidad que se merece.

sábado, 19 de marzo de 2016

EL PODCAST DE CINOSCAR & RARITIES | ESPECIAL BATMAN V. SUPERMAN


El próximo fin de semana, Cinoscar & Rarities os ofrecerá el programa número 16 de El podcast de Cinoscar & Rarities. En esta ocasión, dedicaremos el audio a la película Batman V. Superman: El amanecer de la justicia, uno de los estrenos más esperados del año. En el podcast realizaremos un análisis del cine y las series de superhéroes, repasaremos todas las adaptaciones cinematográficas que han tenido Batman y Supermán, y finalmente reseñaremos Batman V. Superman: El amanecer de la justicia. ¡Os esperamos!

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jueves, 17 de marzo de 2016

CRÍTICA | QUO VADO?, de Gennaro Nunziante


El hit italiano
QUO VADO?, de Gennaro Nunziante
Italia, 2015. Dirección: Gennaro Nunziante Guión: Gennaro Nunziante y Checco Zalone Reparto: Checco Zalone, Eleonora Giovanardi, Sonia Bergamasco, Maurizio Micheli, Lino Banfi, Massimiliano Montgomery, Angelica Napa, Adam Nour Marino, Fabio Casale Género: Comedia. Parodia Duración: 80 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 16/12/2016
¿De qué va?: Un empleado ocioso, con el objetivo de no perder su puesto fijo, acepta realizar los trabajos más insospechados en los rincones del planeta más desagradecidos. En uno de sus destinos conocerá la mujer de su vida. Pero el amor por Italia, el sueldo que recibe de la administración y la buena vida son una tentación difícil de renunciar.



Quo Vado?, la cuarta colaboración entre el realizador Gennaro Nunziante y el cómico Checco Zalone, se ha convertido en un auténtico fenómeno en Italia: es la película más taquillera de la historia del cine en su país, récord todavía más meritorio si se tiene en cuenta que el film coincidió con Star Wars: El despertar de la fuerza en la cartelera navideña. Con estas señas, nada que podamos añadir aquí podrá paliar el tsunami mediático de Quo Vado?, aquello que en Italia llaman 'la checcomanía'. Sí podemos intentar entender el motivo de tanta euforia, y aquí cabe repetir aquello que ya escribimos con Ocho apellidos vascos, Bienvenidos al norte y compañía: los conflictos territoriales, los juegos de palabras y el humor a base de clichés sobre propios y ajenos funciona a las mil maravillas.  


Quo Vado? está protagonizada por un funcionario ocioso que, con tal de conservar su puesto fijo, recorre media Europa y acepta todo tipo de trabajos para disgusto de la administración. El actor-humorista Checco Zalone se apropia de todos los males del ser italiano con un personaje amanerado hasta decir basta, descarado, manipulador, machista, egoísta, racista, aficionado a la ropa hortera, amante de la pasta 'al dente' y seguidor de las baladas del Festival de San Remo. En definitiva, estamos ante un gran chiste sobre la Italia de la corrupción que ofrece al público una imagen desvirtuada, pero al fin y al cabo festiva, de unos modelos de conducta tan repudiables como, por desgracia, extendidos.


Quo Vado? apela a un imaginario colectivo y a unos prototipos humorísticos accesibles, lo que la convierte en una comedia exportable y al mismo tiempo muy local. Quien escribe se rió bastante en algunos de sus pasajes, pero la fórmula, por repetición, por exageración o por puro cansancio, ya empieza a saturar. Quo Vado? está muy lejos de ser alta comedia, pero su vocación de entretenimiento popular queda más que justificada, ya que sus gags se agolpan con una precisión y una eficacia pocas veces vista en el cine italiano, mediterráneo o directamente europeo. Una chanza simpática que no hay que tomarse demasiado en serio (o todo lo contrario). Veremos si repite éxito en los cines españoles.


Para los que saben reírse de sí mismos.
Lo mejor: Su incorrección moderada.
Lo peor: Que los que más se rían con ella sean los críticos 
de cine que le dedican las reseñas más encendidas.

miércoles, 16 de marzo de 2016

CRÍTICA | NUESTRA HERMANA PEQUEÑA, de Hirokazu Kore-eda


Familia
NUESTRA HERMANA PEQUEÑA (UMIMACHI DIARY), de Hirokazu Kore-eda
Festival de Cannes 2015: Sección oficial a concurso. Festival de San Sebastián 2015: Premio del público
Dirección: Hirokazu Kore-eda Guión: Hirokazu Kore-eda, a partir del manga de Akimi Yoshida Fotografía: Mikiya Takimoto Música: Yôko Kanno Reparto: Haruka Ayase, Masami Nagasawa, Suzu Hirose, Kaho, Ryô Kase, Ryôhei Suzuki, Rirî Furankî, Shin'ichi Tsutsumi, Jun Fubuki, Kentarô Sakaguchi Género: Drama Duración: 125 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 23/03/2016
¿De qué va?: Sachi, Yoshino y Chika viven en la antigua casa de su abuela. Al enterarse de la existencia de una cuarta hermana, todavía adolescente, las jóvenes no dudan en abrir las puertas de la casa a su hermanastra. La convivencia entre ellas será reveladora.


Kore-eda ha convertido la familia en el pilar principal de su obra. Su cine cuestiona las bases de esa institución para, a la postre, reforzarla y reflexionar sobre su importancia. En este sentido, las películas de Kore-eda no son la cristalización de una problemática familiar, sino una demostración de cómo sus miembros hacen frente a factores de distinta naturaleza para, en último término, reencontrarse con las personas de su entorno y con ellos mismos. La familia es para Kore-eda un concepto cosustancial, tan inevitable como deseable. A ella quedan asociados todos los ámbitos de nuestras vidas, y por lo tanto de esta emanan los grandes temas que puede y debe abordar el séptimo arte. Nuestra hermana pequeña es un ejemplo más, coherente para unos, repetitivo para otros, del cine humanista que ha consagrado a su autor como el sucesor directo de Yasuhiro Ozu. Con todo, es interesante destacar que la película que ahora se estrena marca, dentro de cierto continuismo, una pequeña ruptura con los sustratos de su artífice. A los vínculos familiares que ya conocíamos se le añade una visión poética, un aliento juvenil y una positividad que convierten Nuestra hermana pequeña en la primera comedia, término usado entre muchas comillas, de Kore-eda. Una cumbre, en definitiva, en su ya de por sí fantástica trayectoria.


Nuestra hermana pequeña cuenta la historia de tres hermanas que, al recibir la noticia del fallecimiento de su padre, se enteran de la existencia de una cuarta hermanastra, fruto de la relación posterior que su padre, ya mayor, mantuvo con otra mujer. Las hermanas mayores encajan los nuevos acontecimientos con recelo, ya que su padre les abandonó siendo ellas muy pequeñas. Por su parte, a la hermana menor le embarga cierta sensación de extrañeza, acompañada de un sentimiento de culpabilidad por saberse la parte más beneficiada de unos eventos familiares que, por su juventud, o bien no podía gobernar o directamente desconocía. Este es el conflicto al que la mayoría de los largometrajes rendirían toda su atención, pero en Nuestra hermana pequeña apenas cumple las funciones de prólogo simbólico. Kore-eda asume el drama (el film arranca con el funeral del padre) para explicar cómo las chicas, asumiendo sus diferencias como individuos y como semejantes, deciden irse a vivir juntas a la casa de su abuela. Kore-eda, en otras palabras, cuenta el devenir de cuatro personajes que hacen frente a las taras de sus ancestros para entender quiénes son, pero también para decidir hacia dónde quieren ir. De nuevo, ser autónomo a la par que miembro de un todo: la familia.


Nuestra hermana pequeña encuentra sus mejores momentos en las rutinas que comparten sus cuatro protagonistas. Las charlas en el comedor, las conversaciones aparentemente banales del día a día o las acciones que surgen de lo rutinario son, en manos de Kore-eda, un magno ejercicio de cine costumbrista entregado a los buenos sentimientos, a la risa cómplice y a pequeñas subtramas que funcionan como gags muy medidos y en el que todas sus protagonistas quedan retratadas ampliamente, desde la responsabilidad de la hermana mayor a la lógica inexperiencia de la más pequeña. En este sentido, el guión hace confluir la evolución de sus cuatro personajes con elementos de su pasado común, y lo hace apelando casi siempre a elementos naturales como, por ejemplo, el árbol frutal que crece en el patio de la casa. De hecho, Nuestra hermana pequeña empieza con la subida de las hermanas mayores a una montaña escarpada y termina con las cuatro mujeres acercando sus pies a la orilla de la playa, como si quisieran desasirse de las heridas que, simbólicamente, se abren y finalmente supuran a lo largo de la película. El espectador también experimenta ese recorrido viendo Nuestra hermana pequeña: de ahí que uno se despida de la película con el corazón henchido y alguna que otra lágrima en el rostro. Kore-eda nos lleva a la catarsis y consigue que reflexionemos, un milagro que sólo logran los mejores directores. Nuestra hermana pequeña es, sin duda, una obra inconmesurable.


Para espectadores que, en la realidad, son familiares no siempre bien avenidos.
Lo mejor: Hace de las pequeñas acciones un espectáculo cinematográfico de primer orden.
Lo peor: Algún subrayado en su segundo tramo.

martes, 15 de marzo de 2016

CRÍTICA | CEMETERY OF SPLENDOUR, de Apichatpong Weerasethakul


De hombres, de dioses y de espíritus
CEMETERY OF SPLENDOUR (RAK TI KHON KAEN), de Apichatpong Weerasethakul
Festival de Cannes 2015: Sección Un Certain Regard. Festival de Sitges 2015: Sección oficial
Tailandia, 2014. Dirección y guión: Apichatpong Weerasethakul Fotografía: Diego García Reparto: Jenjira Pongpas, Banlop Lomnoi, Jarinpattra Rueangram, Petcharat Chaiburi, Tawatchai Buawat, Sakda Kaewbuadee, Sujittraporn Wongsrikeaw, Bhattaratorn Senkraigul, Pongsadhorn Lertsukon, Apinya Unphanlam, Sasipim Piwansenee Género: Drama fantástico Duración: 120 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 08/04/2016
¿De qué va?: Una mujer con una discapacidad física se presenta voluntaria para trabajar en un centro médico. En el hospital, distintos hombres están aquejados de una rara enfermedad del sueño.


Cemetery of Splendour es el nuevo remanso de paz firmado por el tailandés Apichatpong Weerasethakul. El film es un viaje entre la tradición y la modernidad, entre el sueño y la vigilia, entre la razón y la magia. En el lugar donde décadas atrás se asentaba un colegio, ahora se despliega un complejo hospitalario improvisado. Los enfermos se pasan gran parte del día durmiendo, mientras que en los alrededores se realizan todo tipo de celebraciones, a cada cual más curiosa, relacionadas con la salud y la conexión con el mundo espiritual. Weerasethakul sume al espectador en una atmósfera narcótica mientras los fotogramas van dibujando todo tipo de realidades y de intuiciones. La película carece de un argumento al uso, pero se vive y se siente en primera persona. Por ello, es fundamental que el espectador se deje llevar por el universo y el tempo que propone el director: de lo contrario, el film puede antojarse tortuoso. Resulte sublime o insufrible, hay que reconocerle al cineasta asiático una capacidad única por filmar historias mínimas con un pulso maestro, dejando que la verdad de los espacios y de los personajes que los ocupan llenen la pantalla. Cemetery of Splendour es un film de cuerpos y de espíritus, totalmente diferente a cualquier expresión artística del pasado o de nuestro tiempo. Cine especial para públicos especiales.


Para interesados en el yoga cinematográfico.
Lo mejor: Es de esas películas que no se olvidan, para bien o para mal.
Lo peor: Que se despache como un film lento, pretencioso y sin contenido.

lunes, 14 de marzo de 2016

CINOSCAR & RARITIES: QUIÉNES SOMOS


El blog Cinoscar & Rarities nació en agosto de 2008, y desde entonces ha seguido y reseñado toda la actualidad cinematográfica. El nombre del blog describe las tres principales dedicaciones de la página: 'Cine', porque amamos el séptimo arte; 'Óscar', porque seguimos muy de cerca la temporada de premios; y 'Rarities', porque también prestamos mucha atención a clásicos, joyas ocultas y otras rarezas que vale la pena reivindicar. Durante su andadura, el blog ha tenido ocasión de cubrir los principales festivales de cine españoles y ha realizado distintos concursos, de los que destacamos el Cineranking y el Cinoscar Summer Festival. El pasado mayo de 2015, el blog amplió su cobertura con El podcast de Cinoscar & Rarities, disponible en Ivoox y Itunes. Cinoscar & Rarities lo formamos:

Xavier Vidal: Cuando nací, en los cines proyectaban Los sueños de Akira Kurosawa. Filólogo, cinéfilo y cinéfago. Administrador y redactor de Cinoscar & Rarities. Podéis seguirme en @CinoscaRarities

Mayra Meza: Cuando nací, en los cines proyectaban Armas de Mujer. Amante de la informática y realizadora en ciernes. Colaboradora habitual del blog y del podcast. Podéis seguirme en @CineAmateur

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jueves, 10 de marzo de 2016

CRÍTICA | EL REGALO, de Joel Edgerton


Allanamiento de morada
EL REGALO (THE GIFT), de Joel Edgerton
Festival de Sitges 2015: Premio al mejor actor (Edgerton). Nominación al DGA a la mejor dirección novel
EE. UU., 2015. Dirección y guión: Joel Edgerton Música: Danny Bensi y Saunder Jurriaans Fotografía: Eduard Grau Reparto: Jason Bateman, Rebecca Hall, Joel Edgerton, Beau Knapp, Allison Tolman, David Denman, P.J. Byrne, Tim Griffin, Beth Crudele Género: Thriller psicológico. Terror Duración: 105 min. Tráiler: Link Fecha de estreno en España: 18/03/2016
¿De qué va?: Simon y Robyn, un matrimonio feliz, cambian de ciudad y de casa debido a un ascenso laboral de Simon. Durante un día de compras, él coincide con Gordo, un antiguo compañero del colegio. El hombre empezará a mandar extraños regalos a la pareja, lo que despertará las dudas de Robyn y, sobre todo, sacará de quicio a Simon.


'Extraño con malas pulgas entra en la casa de un matrimonio indefenso'. La premisa se ha repetido en infinidad de ocasiones (De repente, un extraño, La habitación del pánico o The Purge: La noche de las bestias, sólo por citar unos pocos ejemplos), pero El regalo (The Gift), el debut en la dirección del intérprete Joel Edgerton, sabe darle un interesante giro. Sin efectismos, con un crescendo dramático muy trabajado y una maldad que se manifiesta en toda su potencia y ambigüedad, la película es un relato sobre las huellas del pasado y las consecuencias de nuestros actos. Edgerton da vida a un hombre retraído que decide poner contra las cuerdas a un antiguo compañero de colegio, ahora convertido en burgués prepotente que parece tener todo lo que desea. El film desarma poco a poco el personaje de Jason Bateman con mucha pericia, y al terminar la película uno no tiene muy claro quién es la víctima y quién es el verdugo. Terror que, a pesar de reservar un par de sustos muy efectivos, prefiere incubar la semilla de la duda en la platea en lugar de atiborrar al personal de efectos de sonido y escenas rocambolescas. Una venganza servida en plato frío y en papel de regalo que podría suponer para Edgerton el principio de una larga carrera como cineasta. Dentro de sus limitaciones, El regalo (The Gift) entretiene, inquieta y nos obliga a reflexionar sobre las diabluras que hicimos a segundos cuando éramos pequeños. Por si acaso, mejor rechazar regalos sin remitente y cerrar las puertas de nuestra casa con pestillo.


Para los que no se fían de las viejas amistades.
Lo mejor: La escena del vídeo. Edgerton da mucho miedo.
Lo peor: En su segundo tramo juega demasiado al despiste.